Valentina Acierno
Vicens Vidal
Victor Rahola
Xabier Eizaguirre
Xabier Unzurrunzaga
Xavier Fàbregas
Xavier Monteys
Xavier Rubert de Ventós
Zaida Muxí
Àlex Giménez
Amador Ferrer
Angel Martín
Anton Pàmies
Antoni Llena
Antoni Marí
Antonio Font
Aquiles González
Ariella Masboungi
Axel Fohl
Beth Galí
 
Manuel tenía 28 años cuando en 1968 aceptó la invitación de nuestro Estudio de Arquitectura, -Marquet-Unzurrunzaga-Zulaica-, en San Sebastián para colaborar en la elaboración de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Tolosa que se nos acababa de encargar y que intuíamos suponía, dada la escasa y superficial formación adquirida en la carrera de Arquitectura en la disciplina del Urbanismo, una responsabilidad profesional que nos desbordaba.
Manuel, que acabó la carrera de Arquitectura en 1963, un año antes que nosotros, tras un curso de postgrado sobre Urbanismo en Cambridge, ya en 1968 era titular de la Cátedra de Urbanística I de la Escuela de Arquitectura de Barcelona y dirigía el recién creado Laboratorio de Urbanismo.
Quizás para Manuel, la posibilidad de trabajar en la reordenación urbana de Tolosa supuso la primera oportunidad de poner en práctica sus innovadores conocimientos teóricos y metodológicos relacionados con la Urbanística entendida desde la óptica del arquitecto, en una especie de Laboratorio paralelo de investigación urbana aplicada sobre un territorio físico y urbano singular, complejo, y una ciudad industrial de tamaño medio de indudable interés histórico sometida a finales de los 60 a un proceso de crecimiento urbano disperso, amorfo e incontrolado.
En ese contexto de grave crisis cultural urbana, la presencia activa y próxima de Manuel en el proceso de Planeamiento urbano de Tolosa y su abierta disposición a transmitir sus conocimientos, supuso para nosotros, sus primeros “discípulos periféricos”, una oportunidad para reciclarnos en la disciplina del urbanismo.
Frente al enfoque dominante funcionalista, abstracto y simplista del Planeamiento posterior a la Carta de Atenas, de la mano del “maestro” aprendimos a saber ver, leer y entender en profundidad el potencial de nuestro espacio-paisaje territorial y urbano desde una óptica morfológica y estructural, y a valorar en su justa medida el rol del arquitecto en el complejo proceso de construcción del territorio y la ciudad. Descubrimos y tomamos conciencia del impresionante patrimonio urbano histórico existente en nuestro País y de la necesidad de intervenir desde un nuevo modelo de Proyecto de
ciudad ante el riesgo de deterioro inminente al que conducía el expansionismo urbano desarrollista del momento.
Siguiendo las directrices marcadas por Manuel, los trabajos de Revisión del Plan General de Tolosa se elaboraron con nuevos criterios y métodos de análisis territorial y urbano tratando de reconocer y diagnosticar con el máximo rigor cultural urbano los problemas existentes y las expectativas de transformación racional de la ciudad. Recuerdo la importancia que se dio al estudio y comprensión de la morfología del entorno físico y urbano de Tolosa, así como la elaboración hace más de 40 años… de un modelo de tráfico a nivel ciudad en el primer “ordenador” instalado en la sede de la Universidad de Deusto en Donostia.
Los nuevos instrumentos de ordenación urbana pretendían compactar y vertebrar las partes dispersas de la ciudad, recuperando con criterios estructurales y espaciales urbanos el control de la forma y los trazados urbanos como soporte de la construcción racional de la ciudad.
Paralelamente a la elaboración de la Revisión del Plan General, en 1973 se redactó el Plan Especial del Centro Histórico de Tolosa, una de las 100 Villas de fundación medieval existentes en Euskal Herria. Como base de análisis y reconocimiento de problemas y potenciales de la trama urbana del Centro Histórico, se realizó un levantamiento de planos de plantas y alzados a escala 1:500 en los que se reconocían las características morfológicas, parcelarias y tipológicas de la ciudad medieval. La
propuesta de ordenación y rehabilitación del recinto medieval de Tolosa en cuya elaboración participó Ángel Martín, marcó las pautas de parcelación, urbanización y transformación del espacio urbano y el control racional de las intervenciones puntuales arquitectónicas a ejecutar sobre el tejido residencial. El Plan Especial del Centro Histórico de Tolosa supuso también un referente cultural para la elaboración de Planes de Rehabilitación urbana en una serie de ciudades del País Vasco desde 1975 hasta la actualidad.
El joven arquitecto Manuel Solà Morales, desde el inicio de su andadura profesional en Tolosa en tiempos de fuertes carencias culturales urbanas, fue un auténtico pionero en la búsqueda de alternativas para recuperar la construcción equilibrada y racional del territorio y la ciudad. La aportación de su alto nivel intelectual urbano a las innovadoras propuestas de ordenación urbana en la ciudad de Tolosa supusieron sin duda un hito en la historia urbana del País Vasco.
A nosotros, sus afortunados discípulos en Gipuzkoa entre 1968 y 1975, nos correspondió en los años posteriores, desde nuestra actividad profesional y docente, ejercer de correa de transmisión de los conocimientos y métodos de trabajo adquiridos, a las generaciones posteriores de arquitectos interesados en la construcción racional del territorio y la ciudad en Euskal Herria.
Agur eta ohore manuel, irakasle eta adiskide!
Esker onez. / Donosti