Valentina Acierno
Vicens Vidal
Victor Rahola
Xabier Eizaguirre
Xabier Unzurrunzaga
Xavier Fàbregas
Xavier Monteys
Xavier Rubert de Ventós
Zaida Muxí
Àlex Giménez
Amador Ferrer
Angel Martín
Anton Pàmies
Antoni Llena
Antoni Marí
Antonio Font
Aquiles González
Ariella Masboungi
Axel Fohl
Beth Galí
 
Conocí a Manuel hace ya casi medio siglo
atrás, cuandoestudiaba para un doctorado en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura en Barcelona. Mi primera impresión fue encontrarme con un estudioso del urbanismo, tradición tan fuerte en Barcelona, pionera en este campo del conocimiento.
A través de los años nos fuimos encontrando en diversos países y en situaciones dispares – en el Chile de Allende donde yo me encontraba en los años setenta trabajando en el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y cuando Manuel Castells seguía las tomas de terrenos por pobladores para establecer campamentos urbanos. Luego en el Portugal de la revolución de los claveles, cuando un amigo común –Nuno Portas– era ministro y nos invitó a estudiar el futuro de Lisboa. Después, en Inglaterra donde yo investigaba sobre modelos matemáticos de uso del suelo y transportes. En todas estas ocasiones Manuel se destacaba por la profundidad de sus pensamientos los cuales los exponía con sencillez y, a veces, en forma casi tentativa.
Lo que más me llamó la atención era su rango de conocimientos sobre urbanismo, desde datos históricos a detalles geométricos de los diseños
urbanos. Fue por esta universalidad que fue invitado por mi College de Cambridge –Churchill– como visiting fellow (profesor invitado). Allí participó en las investigaciones urbanas de la Escuela de Arquitectura durante un trimestre académico, culminando con una charla magistral en el College sobre el concepto de la grilla urbana – que tanto interesaba a Sir Leslie Martin – director de la Escuela. Aún recuerdo la comparación que hizo entre la ciudad medieval de Bury St. Edmunds (lugar de entierro de San Edmundo) y la moderna New Town de Milton Keynes. Años después volvió a Cambridge a entrevistar a Sir Leslie para un número monográfico sobre él en la revista UR. Este número es considerado como uno de los mejores resúmenes de la vida del destacado arquitecto y urbanista inglés.
La admiración por Manuel entre muchos estudiantes y académicos de Cambridge fue en aumento cuando sus diseños urbanos comenzaron a conocerse. No solo era un estudioso de gran capacidad analítica sino un brillante diseñador urbano. Causó especial atención el diseño del Moll de la Fusta en el antiguo puerto de Barcelona. La transformación del frente de Barcelona, conectando la ciudad al mar pasó a ser un caso clásico en la enseñanza del urbanismo de cómo resolver el tráfico vehicular que separaba la ciudad del mar
con el tráfico peatonal perpendicular al vehicular. La solución de segregar los distintos tráficos, los cuales anteriormente se entremezclaban formando una barrera de 10 pistas (paseo Colón), con vías separadas para el tráfico local, transporte público, transporte pesado con mercaderías del puerto, permitió superar la barrera para los peatones contando con pasos civilizados hasta la isla central y de allí, a través de puentes, al muelle. El diseño no solo resolvió los aspectos funcionales del tráfico sino que agregó un espacio urbano de calidad, transformando la fachada de Barcelona.
Los diseños urbanos de Manuel fueron apareciendo continuamente, desde plazas a edificios, pero lo más que resaltaba era la habilidad de combinar el tráfico vehicular – tan invasivo en nuestras ciudades contemporáneas con la escala humana del peatón. La fama de Manuel en Cambridge fue confirmada recientemente con su elección a la cátedra Sir Arthur Marshall de Diseño Urbano que, desgraciadamente no podrá ocupar. Manuel será recordado universalmente por su contribución al conocimiento urbano a través de sus múltiples escritos y por la brillantez de sus diseños urbanos que se han transformado en ejemplares para las generaciones venideras. / Cambridge