Valentina Acierno
Vicens Vidal
Victor Rahola
Xabier Eizaguirre
Xabier Unzurrunzaga
Xavier Fàbregas
Xavier Monteys
Xavier Rubert de Ventós
Zaida Muxí
Àlex Giménez
Amador Ferrer
Angel Martín
Anton Pàmies
Antoni Llena
Antoni Marí
Antonio Font
Aquiles González
Ariella Masboungi
Axel Fohl
Beth Galí
 
Al número 1 d’UR, aparegut el gener de 1985, la secció
Las obras públicas feia una breu ressenya de la urbanització iniciada al barri de “el Canyeret” com a conseqüència del Pla del Centre històric de Lleida.
Ja avançada l’obra, vam anar amb la Rosa i en Manuel a Lleida i durant un lluminós matí vam passejar entre les antigues muralles, el nou mur ancorat i la Torre d’ascensor que porta a la Seu. Des del balcó d’aquesta, en Manuel, mirant al Segre que baixava ple pel desglaç, va iniciar la seva crítica sobre l’actuació, destacant l’escala i el llenguatge escollits per intervenir en un territori tan potent i tan “històric”. Després va continuar, animat pel Costers del Segre en un dinar que a la Roser i a mi ens va ajudar a reflexionar sobre el que fèiem. El temps passà fins l’any 1988 quan ja havíem projectat, en la zona alliberada pel mur, el parc Màrius Torres, i s’estava construint el nou edifici de Jutjats, molt condicionat per la seva longitud i l’adaptació al mur ancorat.
Va ser, precisament, aquest any 1988 quan la revista Documentos de Arquitectura del Col·legi d’Arquitectes d’Almeria, va dedicar un número a alguns treballs nostres i li vam demanar un introducció a Manuel, que va escriure un dels seus poètics articles titulat Las paredes de la ciudad, del que ara reproduïm fragments:
“(...) el trabajo que aquí se presenta, parece rumiar, quizá inconsciente a veces, sobre las paredes de la ciudad. Las paredes que la hacen maciza o ruinosa, paredes que no son fachadas porque están detrás de las fachadas, paredes que construyen y sostienen la ciudad. (…) Y es que no
sólo de aceras vivimos al pasear las ciudades. Ni mucho menos de Composición Arquitectónica I o II. En buena parte andamos mirando muros sobreentendidos o invisibles, abstractos como planos que contienen el espacio y definen los perfiles del cielo. No siempre podemos pretender un Canyeret que haga de los muros urbanos gran espectáculo. Un proyecto tan hermoso como ése pasa de sobra, por su lectura inmediata, la pretendida sofisticación del argumento de este texto.
Es sospechoso que estos arquitectos vean en la ciudad tantas paredes seguidas. Y es estupendo que acierten, y que su visión de esos planos verticales sustentantes dé un quiebro perfectamente personal a las aburridas cotidianas repetidas cantinelas sobre la arquitectura en la ciudad.
Empezamos, en efecto, a sospechar que hay muros más recios que los que cierran las casas sobre las calles o los que acaban la ciudad contra la topografía y el territorio abierto. Que quizá hay, detrás o debajo de éstos, otros muros que sostienen los muros: que quizá éstos sean los propios arquitectos que, como pequeños atlantes,
no sólo señalan y definen sino que sostienen y defienden la ciudad. Quizá sí que, entonces, límite y soporte, forma y voluntad, dibujo y construcción se confunden.
Los proyectos de Lluís Domènech y Roser Amadó trabajando con los muros transmiten mucho de ese mensaje. Porque el buen arquitecto no sólo inventa y construye las paredes de la ciudad, sino que las refiere al mundo de las ideas, las defiende contra la duda, las sostiene como gran artificio colectivo. Y si él falla, todo el invento zozobra y la pretendida ciudad se derrumba. Todos en la calle, los que mandan, los que critican, los que poseen, los que miran de refilón, todos empezaban a creer un poco. ¡Ay qué pánico si las grietas de la duda del arquitecto saltan demasiado a la vista!
Ser buen arquitecto es aguantar como las paredes de un chaflán la idea misma de ciudad. Y como las paredes de mortero o de cristal, de hormigón o de ladrillo, ser apreciados por las buenas formas, la justa posición y la indestructible resistencia a la compresión.”
Van continuar passant els anys, el Canyeret s’ha anat construint amb més o menys fortuna, l’autobús urbà el travessa integrant-lo al nucli central de la ciutat. El 2009, Sander Laudy, soci nostre a B01 Arquitectes, interessat en el llarg procés en el qual encara estem immersos, va produir un documental i, entre altres opinions, va entrevistar a Manuel Solà. Com sempre Manuel s’estén en consideracions encertades, comparant la tasca de l’arquitecte a un combat de boxa, que mai es guanya per KO, sinó als punts. (Youtube: Documental urbanístic sobre el centre Històric de Lleida). / Barcelona