Valentina Acierno
Vicens Vidal
Victor Rahola
Xabier Eizaguirre
Xabier Unzurrunzaga
Xavier Fàbregas
Xavier Monteys
Xavier Rubert de Ventós
Zaida Muxí
Àlex Giménez
Amador Ferrer
Angel Martín
Anton Pàmies
Antoni Llena
Antoni Marí
Antonio Font
Aquiles González
Ariella Masboungi
Axel Fohl
Beth Galí
 
Pero si hablamos de muchas cosas!! Por la mañana, la llegada de Manuel al estudio
venía precedida por el rumor burbujeante del Lancia Rojo y el estruendo de las grandes puertas metálicas del estudio. El acelerón seco con el inevitable estremecimiento del parking marcaba el inicio del día.
Después seguía el largo paseo por mesas y ordenadores, primero con un comentario distendido sobre el momento, desde el Barça hasta Glorias y el puerto de Barcelona. Luego revisando dibujos, impresiones y pequeños modelos, mientras buscaba el portaminas rojo por los bolsillos del chaleco. Y un torrente de preguntas al pasar, desde la forma de representación hasta el contenido, del encuadre del plano al carácter de la propuesta.
Entonces se sentaba e iniciaba la discusión mesa por mesa de cada documento con dosis iguales de atención y exigencia. Con indiferencia que se tratase de un problema urbano o un detalle constructivo, la preocupación sobre la representación y sobre el dibujo como forma de dar evidencia formal era clave. Reseguía el tanteo de soluciones, las variantes propias y las contrarias, delimitando la relación entre el detalle y el conjunto. Eran momentos indecisos donde frecuentemente la duda planeaba sobre la mesa y mediante correcciones exhaustivas elaboraba la construcción discursiva y perfilaba la reflexión sobre la propuesta.
Cuando todo parecía clarificarse, reteniendo los últimos argumentos y reflexiones se rehacían los dibujos. Frecuentemente, Manuel exclamaba “¿Por qué has dibujado lo último?…. Pero si hablamos

de muchas cosas!!”.
Entre muchas cosas, Manuel también nos dejó esto. Proyectar exige más comprender que juzgar: ello conforma nuestro actuar como arquitectos. La duda permite tomar conciencia, expandir el entendimiento sobre la condición concreta de cada “cosa urbana” –como Manuel definía-, reconocer sus diferencias y superar la pretensión de reducción formal de las mismas.
Trabajar con él implicaba equivocarse frecuentemente, situar cada cosa en una situación de suspensión permanente y oscilar en un continuo avanzar y retroceder.
Más que establecer y fijar, preguntarse y preguntarse siempre. / Barcelona